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No todo el mundo está hecho para competir en CrossFit.

En 2015-2016 la fiebre del CrossFit estaba en su punto máximo, en esas fechas un buen amigo organizaba una competencia de CrossFit a 30min de donde mi esposa y yo teníamos nuestro box.


En ese momento competir era mi pasión y yo quería que todo el mundo experimentará lo mismo que yo sentía cada que iba a competir, así que me di a la tarea de incitar por no decir obligar a todos los clientes que entrenaban en mi box a que se inscribieran a la competencia, algunos se inscribieron de manera voluntaria, algunos otros se vieron forzados por la insistencia mía y de los que estaban ya inscritos y otros más fueron arrastrados contra su voluntad a participar en esta competencia.


Mi idea es que cada uno experimentará el sentirse tan vivo, tan presente, tan orgulloso de sí mismo por haber hecho algo tan desafiante, sin embargo no fue así…


El Lunes después de la competencia abrí el box y nadie llegó, pensé, “es normal, deben de estar aún adoloridos, esperemos al miércoles” pero el box permaneció muy callado toda la semana, con sus excepciones, casi todos los horarios de clase estaban vacíos, ingenuamente pensé “bueno una semana de descanso no les cae mal, seguro el siguiente lunes todos estarán de vuelta” pero no fue así. 


Después de esa competencia perdimos a más del 80% de nuestros clientes, jamás regresaron al box y por lo que se, jamás volvieron a hacer CrossFit, en un fin de semana todos esos clientes pasaron de disfrutar el ejercitarse con amigos, pasar un buen rato, y ver cambios positivos en su cuerpo a no querer saber más del CrossFit.


Esa fue una dura pero valiosa lección, “La competencia no es para todos” 


Competir en cualquier disciplina es muy demandante pero competir en CrossFit no solo es demandante físicamente, mentalmente y emocionalmente es muy estresante, yo creo que en gran parte esto tiene que ver con el nivel tan alto de fatiga a lo que se les expone a los atletas, los cuales usualmente no llegan bien preparados al volumen y sobre todo la intensidad que demanda una competencia de CrossFit.


Competir en un evento de CrossFit puede cambiar la manera en como percibes este deporte o metodología o como le quieras llamar y desde entonces aprendí que la decisión por competir debe de ser propia, nunca se debe obligar y orillar a nadie a que se inscriba a una competencia si esta persona no tiene un deseo genuino por competir, inclusive a las personas que tienen el deseo por competir se les debe de advertir de los riesgos que esto conlleva.


Hoy entreno a casi 100 atletas de manera personalizada, la mayoría no compite y cada día que pasa me convenzo más de que mi trabajo como coach de CrossFit es el de ayudar a los atletas a que sean su mejor versión y muchas veces esta versión tiene más que ver con competir contra uno mismo que competir contra alguien más.

 
 
 

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